Ocurrió en aquel tiempo que se le presentaron a Salomalena dos jóvenes que venían cargados con libros. El primero se adelantó y dijo:
- ¡Oh, sabia reina! He aquí la saga completa de Harry Potter. Esta mujer pretende que la saga Crepúsculo es mejor que ésta y que debe ser considerada la mejor obra de literatura infanto-juvenil. Yo vengo humildemente anti ti, Oh, Reina, porque pienso que Harry Potter es la más digna de ser considerada la cumbre de la literatura. Esta mujer aquí presente confunde a los jóvenes con vampiros que brillan y niñas que fingen un suicidio para llamar la atención.
La joven así aludida tomo la palabra y dijo:
- Si los jóvenes leen Crepúsculo es porque es mejor, y no hay nada más para agregar.
Salomalena reflexionó un momento y luego sentenció:
- He escuchado vuestras palabras y reflexionado sobre ellas. Ahora afirmo que ambos libros deberán ser destruidos, y se prohibirá su lectura. Aquel que sea encontrado leyendo o comentando el libro será penado con la muerte.
- Está bien, está bien - dijo la seguidora de Crepúsculo. Así no habrá más peleas.
Mas el seguidor de Harry Potter se adelantó con un gritó y expresó:
- ¡Oh no, sabia Reina! ¡Prefiero vivir en un mundo donde Crepúsculo sea más popular que Harry Potter antes que vivir en un mundo sin Harry Potter! ¡Antes la muerte!
La sabia reina Salomalena sonrió ante estas palabras, y luego anunció que, si tal era el deseo del joven, sus esbirros lo matarían para complacerlo. Pero antes, dijo, debería ser azotado 10 veces por haber osado discutir una orden real. Luego indicó que también sería azotada y muerta la fanática de Crepúsculo, porque hay que mantener la justicia ante todo. Y además, vamos, Crepúsculo apesta.
Y el pueblo vivió en paz.
Hace 1 día