Yo quiero que Adriana y Gustavo sean mis papás.
No, papis (los de verdad), no se enojen. Yo soy lo que soy gracias a ustedes, y los adoro, y no hay padres más copados que ustedes, y me encanta haber sido su hija. En serio.
Pero es que sería muy bizarro ser hija de Adriana y Gustavo.
Por ejemplo:
:: 25 de diciembre, por la noche. 9 años ::
Male: - (Irrumpe en la habitación) ¡No puedo creer esto! ¡Siéntense, los dos, ya!
(Gustavo y Adriana obedecen)
Gustavo: - ¿Qué pasa?
Male: - Que me mintieron, eso pasa. ¡Lo descubrí! ¡Traicioneros, cobardes, me arruinaron la vida!
Adriana: - ¿Qué pasó? Tranquilizate.
Male: - Papá Noel no existe, ¿cierto? ¡Lo inventaron! ¡Me mintieron todo este tiempo!
(Gustavo y Adriana se miran preocupados)
Adriana: - Te dije que esto iba a pasar. Te lo dije.
Gustavo: - Ya sé. Ya lo hablamos. Ya es tarde.
Adriana: - Si me hubieras hecho caso no estaríamos así. No teníamos necesidad de introducir un personaje tan nefasto, capitalista, consumista, extranjero, dentro de nuestra casa.
Gustavo: - Adriana, por favor, sabés que pienso igual. Pero está hecho. No podíamos dejar que todos sus amiguitos recibieran regalos mientras ella...
Adriana: - ¡Podríamos haber festejado el solsticio de verano en una tranquila celebración de la vida y la naturaleza sin meternos con cuentos plásticos inventados por la Coca-Cola!
Male: - ¡¿PUEDEN DEJAR DE PELEAR Y ESCUCHARME?!
Gustavo: - Sí. Sí, perdón.
Male: - Así que es cierto. Pensé que tal vez iban a discutirme, iban a decirme que es de verdad, pero no, es falso. Toda mi vida es una mentira.
Adriana: - Pero no, chiquita. Todo sigue igual. Estás creciendo. Es parte de crecer, dejar de lado las creencias impuestas por la sociedad de consumo.
Gustavo: - (Mira severamente a Adriana) ¿Cómo te enteraste, Male? ¿Te lo dijo alguna compañerita?
Male: - Bueno, sí. Pero ya me había dado cuenta yo. Por eso le pregunté.
Adriana: - ¿Cómo te diste cuenta?
Male: - Bueno... es complicado... digamos que Papá Noel le trajo a mis amigas muñecas y peluches y... a mí me trajo una edición de lujo de Arkham Asylum y un manual de "Alimentación kármicamente balanceada".
Adriana: - Tal vez Papá Noel se preocupe por tu salud espiritual y no por llenarte la cabeza de estándares machistas impuestos por...
Gustavo: - Además, ¿qué tiene de bueno una muñeca? Una muñeca no enseña nada. Arkham Asylum, en cambio, ¡qué educación! Se trata de enfrentar los problemas, de solucionar situaciones complejas, de conocer la psicología de tus enemigos, de...
Adriana: - No cambia nada, chiquita. Estás creciendo. Yo entiendo que ahora duela y sientas que perdiste un amigo. Pero es parte de crecer.
Male: - Ya sé. Pero... es todo muy distinto. Ya nada es lo mismo. Por ejemplo, ahora pienso que si Papá Noel no existe, Superman se debe aburrir un montón en el polo norte. Ahora entiendo por qué acepta trabajar en un diario, ¿no, papá? Porque se aburre. Pobre...
(Adriana lanza una mirada asesina)
Gustavo: - Ejem. Sí. Por supuesto.
:: Una tarde cualquiera. 10 años ::
Gustavo: - Entonces ahora que tapiamos todo, tenemos todas las provisiones guardadas, estamos listos. Como te dije: No te olvides el abrelatas. Es fundamental para la supervivencia. Pero lo más importante de todo, ¿qué es?
Male: - Ehm... ¿el... abrelatas?
Gustavo: - ¡No estás escuchando! ¡Señorita, esto es importante! ¡Tu vida va a depender de que escuches esto con atención! Lo más importante es no perder tiempo con dudas. Apenas te enteres de la más mínima noticia, por más increíble que parezca, ponés en marcha el plan. Sin dudarlo. Un solo caso de alguien que muerda a otro, y en menos de 5 minutos quiero que estés de vuelta acá tapiando ventanas, ¿oíste? ¡Esto es importante!
Male: - Pero papá...
Adriana: - Gustavo, tal vez estés exagerando un poco... la estarás asustando. Male, va a estar todo bien. No va a pasar nada. Siempre vamos a estar para vos...
Gustavo: - Nada. Nada de dudas. No importa si tu mamá y yo estamos fuera de casa, si tenés miedo, si no querés estar sola. Te encerrás y tapiás todo. Nosotros ya averiguaremos cómo sobrevivir. Un holocausto zombie no es algo para tomar a la ligera, jovencita.
Male: - Sí, papá.
Gustavo: - No me estás prestando atención. ¿Qué pasa?
Male: - Bueno... estoy pensando en como van a cambiar las cosas.
Gustavo: - Sí, un holocausto zombie cambia todo...
Male: - No, digo que ahora que mamá está embarazada.
Gustavo: - Pero, chiquita, ¡no va a cambiar nada! Todo va a estar bien. ¿Tenés miedo de que te querramos menos o algo así?
Male: - No, no es eso. Ya estoy grande y sé que no va a pasar eso. Pero... va a ser distinto.
Adriana: - (sentándose a su lado) Los cambios son parte de la vida.
Male: - Sí, mami, pero esto... no sé... siento que mi energía está completamente alterada.
Adriana: - (Mirándose su segundo chackra y riendo) Sí, te entiendo. Pero es algo positivo.
Male: - Siento que mi cuarto chackra está completamente bloqueado. Nada fluye por ahí. Se ha cerrado por completo. No puedo encontrar el equilibrio.
Gustavo: - ¿De qué están hablando?
Adriana: - Bueno, eso puede ser que tu amor se siente en peligro y trata de protegerse. Pero el amor se muere cuando no se lo alimenta. No podés proteger tu cariño cerrándote ante todo. Tenés que abrirte y dejar que fluya. Como hicieron papá y mamá. (Vuelve a sonreír mirándose la panza) Abrimos nuestros segundos chackras, dejamos que la energía de la creatividad y el amor fluyera, y ahora tenemos este regalo del universo para compartir.
Male: - Sí... lo sé, mamá. Y me alegro mucho. Sé que lo querían hace tanto tiempo. Y voy a encontrar el equilibrio, pero... siento que es algo, no sé. No mío, ni nuestro. Sólo de ustedes.
Gustavo: - ¡Pero Male! ¡No es que te vamos a abandonar! Siempre vas a estar con nosotros. No es que un ladrón nos va a matar en un callejón oscuro. Simplemente vamos a tener otro hijo.
Male: - Bueno, pero justamente Batman fue el que le dijo a Dick Grayson que se fuera, que no podría soportar su muerte, ¿y después qué hizo, papá? ¿qué hizo? ¡Se agarró a Jason Todd! Si tanto necesitaba otro Robin, ¿por qué no llamar de nuevo al pobre Dick, que lo quería como a un padre, que nunca lo abandonó? ¿Por qué quedarse con ese sádico asesino de centroamericanos? ¿Y el pobre Dick, mientras tanto?
Adriana: - ¿De qué están hablando?
Gustavo: - Pero Male, nosotros no te vamos a abandonar. No te vamos a cambiar. Ahora nos vas a compartir nada más. Compartir es bueno.
Adriana: - No vamos a dividir nuestro amor, Male. Vamos a tener más amor para dar. A los dos. (Se acaricia la panza) Al pequeño Mañkepillan Superman y a vos.
Gustavo: - Claro. Es como si Batman tuviera ¡dos ayudantes!
Adriana: - Mientras papá habla yo voy a hacerte un masaje reiki, ¿querés?
Male: - Sí, por favor. (Se acomoda) Yo no quiero que Batman tenga otro ayudante. No es lo mismo.
Gustavo: - A ver, Male. ¿te acordás en Under The Red Hood cuando Jason Todd revive y se dedica a cazar enemigos sin compasión?
Male: - Sí.
(Adriana desbloquea el cuarto chackra, el del amor)
Gustavo: - ¿Y te acordás que Batman no podía enfrentarse a Jason, por lo mucho que lo quería, y lo difícil que le era?
Male: - Sí.
(Adriana desbloquea el tercer chackra, el de la comunicación)
Gustavo: - ¿Y quién lo ayudó? ¿Quién estuvo con él todo el tiempo, apoyándolo, dándole alientos?
Male: (emocionada) - Dick Grayson, papá.
(Adriana desbloquea el segundo chackra, el de la luz)
Gustavo: - Sí. Dick Grayson. Dick ya está grande, Male. Dick dentro de poco no va a necesitar a Batman para ser un gran superhéroe.
Male: - Bueno, de hecho cuando Batman parece estar muerto, Dick es el que mantiene a raya a Jason Todd.
(Adriana desbloquea el primer chackra, el del sentido)
Gustavo: - Exacto. ¿Querés que te diga algo, chiquita? Dick Grayson va a crecer y en poco tiempo no va a necesitar a nadie. Pero... (se emociona) Batman siempre va a necesitar a Dick Grayson.
Male: (rompe a llorar) ¡Gracias, papis! ¡Los quiero tanto!
(Se abrazan los tres. Telón)