El genio matemático que a sus veinte años ya se había peleado con la mitad de las instituciones educativas francesas y había pasado bastante tiempo en prisión por disturbios políticos, murió en un duelo cuyos motivos tal vez nunca conozcamos.
Poco importa, a fin de cuentas, si la mujer por la cual Galois se batió a duelo era en realidad una prostituta o una jovencita muy bien educada, hija de un científico. Poco importa si Galois corrió a su muerte por una mujer o para no exhibir cobardía. Poco importa si Galois era rebelde hecho y derecho y su muerte tal vez sea una prueba de su tozudez. La historia, la ciencia, la literatura, el mundo, sólo tienen sentido si podemos internalizarlos, apropiarnos de ellos, convirtiéndolos en símbolos. Esta tal vez sea la mejor enseñanza que nos dejó Freud. La Odisea nos sigue hablando a través de los siglos porque tiene la virtud insoslayable de convertirse en algo distinto para cada uno de nosotros: en un símbolo de nosotros mismos. Tal vez ese sea el secreto que esconden los clásicos.
Galois es, entonces, un símbolo para mí - y tal vez pueda ser uno para ustedes. Sabía que tenía muchas chances de morir y la noche anterior a batirse a duelo escribió lo que podríamos llamar su testamento matemático. Galois tenía conciencia de su genio - a pesar de que nadie se lo reconocería hasta después de su muerte - y sabía que en los cuarenta o sesenta años de vida que le quedaban podría hacer muchas más cosas, resolver otros problemas aparentemente insolubles, descubrir otras teorías - ¡tal vez hubiera vivido para ver las geometrías no euclideas!.
La última noche de su vida, Galois está sentado frente a un escritorio y escribe incansablemente. Frente a él aparece la conciencia de su valía: tal vez sea otro matemático admirable, un Euclides o un Saccheri, o los dos. Son los que le recuerdan cuánto vale, y qué maravilloso ha sido su trabajo intelectual. Son los que le hablan de la historia de las matemáticas, de la ciencia, del progreso continuo (ya que acabamos de entrar en el siglo XIX y a Galois no le cabe duda de que el futuro será mejor). Todos los hombres que Galois admira desfilan frente a sus ojos como aparecidos. Le ruegan, le argumentan, lo insultan. ¡Que no renuncie a la reina de las ciencias, él, el genio jovencísimo que puede hacer tanto por ella! ¿Es que se ha vuelto loco?
No, es que está demasiado cuerdo. Porque del otro lado del escenario hay un sólo personaje: una muchacha vulgar, mal vestida, que ni siquiera puede entender lo que Galois está escribiendo y por ello mismo se ríe de él, luciendo su ignorancia con la misma gracia con que luce sus piernas.
Sobre un hombro de Galois hay un ángel, y en el otro está el demonio. ¿Pero cómo saber cuál es cuál?
Galois, como es un hombre auténtico, no tiene dudas sobre lo que tiene que hacer. ¡Quién necesita la gloria de los hombres de ciencia! ¡Quién necesita teorías de grupos, malestar de la cultura, teoría de cuerdas, la línea dividida y los sintéticos a priori! Galois tiene veinte años y sabe, como lo saben todos los jóvenes que se precien, que el honor de una prostituta barata vale más, mucho más, que la mayor contribución a las matemáticas. En diez o quince años más, Galois habría olvidado esa verdad. Nosotros también la olvidaremos. Rechazaríamos el duelo.
La historia nos guiña un ojo y nos rehabilita a Galois. Ahora tiene una teoría a su nombre y todo matemático lo estudió alguna vez. Logró la gloria imperecedera de las ciencias: se hizo un nombre con uno o dos descubrimientos fenomenales. Pero esto es un giro del destino, un resultado inesperado. Galois desdeñó a la ciencia y le ofrendó su vida a una prostituta. Y aun así, pasó a la lista de los genios que aparecieron como almas en pena y pretendieron hacerlo "entrar en razón". No importa: murió en su ley, como símbolo de lo que es ser auténticamente un joven apasionado.
[Los verdaderos autores de este post son, en realidad, Gabriel, por hacerme conocer a Galois, y Emilio, por situarme en la escena de su última noche. Gracias a ambos]
Hace 2 horas
22 comentarios:
... y en realidad este post iba a ser una reflexion sobre mi propio malestar de la cultura, el desencantamiento del mundo desde el auge de las democracias liberales y el positivismo científico. Nacemos, crecemos, comemos, dormimos, nos reproducimos y morimos con la conciencia de que nuestras vidas son miserables, repetitivas y tristes. Y así generación tras generación.
Hace doscientos años no era así: los políticos sabían que iban a cambiar el mundo, los aventureros sabían que iban a encontrarse con gigantes y con medusas, los religiosos sabían que la virgen se les aparecería para hablarles.
Iba a hablarles de todo eso, y les iba a contar cómo los símbolos - Galois, Ulises, Troya, los chindongus, son ejemplos de los que he compartido con ustedes - pueden ser un paliativo, o incluso un remedio. Pero es más lindo hablar de Galois, de las prostitutas, de los duelos. Es mejor, tal vez, que cada uno haga su propia receta contra la uniformidad y el desencantamiento, y que aprendamos cada uno por separado cómo hacer para encontrar brujas y dragones en un mundo donde solamente existen los profesionales.
En relación con el post anterior, nosotros (y todo el mundo que nos rodea) somos espejos andantes. Por ello Galois es un símbolo para mí y tal vez alguna otra cosa para ustedes. Es simplemente mágico.
Me gustó mucho mucho todo. Alguien debería analizar la influencia de las prostitutas en el arte y las ciencias. Bah, si no lo hicieron todavía.
En pocas palabras se podría decir que Galosi era un grosso.
Pero lo que me quedo de duda es ¿por qué queriendo hablar al respecto de tu propio malestar terminaste haciendo una pequeña reseña de este joven matemático?.
Nos vemos.
Me encanta este post. Como aficionado a las matemáticas, conozco la historia de Galois... incluso me he situado en su psique, y tratado de pensar como él, pero no logré hacerme la idea de sus pensamientos.
Dark, entiendo lo que quizo hacer Malena... no es la primera vez que utiliza un texto X para hablar de ella misma =). Y tiene razón...
¿Y ese revival del romanticismo?
Dejate de joder, Male!
Eso de matarse por una mina no va más.
¡Arriba el positivismo! (veo que te están mellando de a poco los posmo).
Completo un poco el comentario...
No sé si es que uno se pone viejo, pero el otro día, leyendo una partitura de Arcadelt, me di cuenta que el tipo se murió a los 43 años. Lo que me llevó a que Charlie Parker murió a los 35, y ahora me salís vos con el genial Galois, que palmó a los 20.
Y no es que me compare ni por cerca con sus méritos, pero me da lástima que gente tan talentosa haya vivido tan poco. Y si ese vivir tan poco, como en el caso de Galois, tiene que ver con una mujer... ¡menos! Evidentemente, era un idealista que no conocía los rigores de la vida conyugal. Una lástima.
O alternativamente, podés ser tan jodido como Fermat, escribir en un margen "he descubierto una demostración maravillosa de esta afirmación. Pero este margen es demasiado angosto para contenerla" y dejar a los científicos que se maten buscandola. 330 años después un tipo se rompe la cabeza para encontrarla, escribe 95 páginas, y todo el mundo dice "Al final, tenía razón Fermat, que grande".
Galois es un lindo nombre para una marca de cigarrillos negros.
El mas copado de todos fue Thales, no por nada Les Luthiers le dedicaron una cancion!
Barullo: ¿Cómo que los posmo? Esos son los que no se matan por nada. Antes que romanticismo, creo que me ganó el maricón de Ortega y Gasset, a quien le dedicaré un post proximamente.
¿Vos no te batirías a duelo con nadie? Vaaaamos. El mundo sería mucho más divertido si pudiéramos retar a alguien a duelo.
Martin y Julián: Thales era un jipi. Yo me quedo con Parménides. El ser es, y el no ser no es, y voilá: ¡he ahí la filosofía!
Cid Campeador: ¿Pero a quién se cagó a trompadas Fermat? ¿Eh?
Excelente el post.
Yo quiero leerme pronto el libro de Simon Singh El último teorema de Fermat, recomendado por Guillermo Martínez, que parece que relata con mucha onda estas historias sobre la vida y las pasiones de los hombres que hacen matemática.
Doy mi absoluto apoyo a este producto y/o servicio.
Mas alla de eso, buen blog.
Saludos, Tribal
Me alegra que te haya despertado interés la historia. Supongo que es mi retribución por la de Daniel Everett.
No coincido demasiado con el post, pero sí comparto bastante el comentario que acompaña. Cada uno ve lo que quiere ver en este tipo de anécdotas y, donde vos ves el desprecio de Galois por la ciencia, yo veo todo lo contrario.
Todo esto, por supuesto, hablando de la ciencia como idea platónica, porque Galois sí había expresado y demostrado un gran rechazo a muchos aspectos del mundo académico (y muchos de ellos lamentablemente no cambiaron mucho desde entonces).
Pero él le tenía tanta estima a la matemática que usa muchas de sus últimas horas para dejar escritas sus avanzadísimas ideas.
¿Cuántas personas usarían esos momentos para escribir un texto científico?
No creo que la historia de Galois sea un argumento a favor de que la "vida auténtica" (que al fin y al cabo es otra construcción cultural) motive a desdeñar los placeres científicos o culturales. Más bien me parece un ejemplo de que se puede hacer todo (¡y antes de los veinte!).
Me gustó mucho tu frase:
"...que cada uno haga su propia receta contra la uniformidad y el desencantamiento, y que aprendamos cada uno por separado cómo hacer para encontrar brujas y dragones en un mundo donde solamente existen los profesionales."
Pero me parece muy duro tratar de una forma tan pesimista a este mundo tan emocionante. Hay tantas brujas y dragones ahora como había hace 1000 años. También antes había que buscarlos y asumo que no todos lo hacían.
Que hay de malo con los jipis? Propiciaban la paz mundial y el amor libre, quien en su sano juicio puede oponerse a eso?
Y no me salgan con la falta de aseo y el consumo desmedido de psicofármacos, que aqui no los esta mirando su mamita :miroli:
Gabi:
Pero él le tenía tanta estima a la matemática que usa muchas de sus últimas horas para dejar escritas sus avanzadísimas ideas.
¿Cuántas personas usarían esos momentos para escribir un texto científico?
Touché!
Trifido:
¿Como que los jipis no tienen nada de malo? ¿COMO? ¡TE RETO A DUELO!
¿Como puede uno batirse a duelo para defender una ideología pacifista?
Pero bueno, Ud. me reta a duelo asi que yo elijo las armas:
Lucha libre a cuerpo desnudo en una pelopincho a medio llenar con gelatina de frutilla. Asi es como me gusta combatir a mí en las lides mixtas. Además
Ni siquiera importa quien gana o pierde!
Corresponde a Ud, decidir cuándo y dónde, y contratar el servicio de video. Yo me encargo de los esponsors, que tengo contactos en ESPN y Playboy TV.
Es increible cómo siempre que mi papá (whoandcar) aparece en las firmas, por esos días alguno de mis lectores hace un comentario malinterpretable (o directamente subido de tono)
¡Papi, son ellos, no yo!
No se queje. Al menos es su papá, y ud. no es la autora del comentario, sino tan sólo la que lo recibe.
¿Que queda para mí entonces? No sólo hice el comentario, sino que mi esposa es asidua lectora del blog!
Mi amor, ella me provocó! Me retó a duelo! hay testigos!
/me pone expresión de víctima
Y eso que en algún momento dijiste, refiriendote a tu mujer, que mi blog une parejas!.
¡Sra. de Katz, no se enojeeee!
No te hagas problema, Male, no lo leí... :-)
No te hagas proble, Male. No lo leí... :-)
fijate vos que los Galois que yo conocía eran los cigarros que fumaba Cortazar; todos los días se aprende algo nuevo decía mi abuela
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